miércoles, 11 de mayo de 2016

Eterna viajera


Hace un mes que me mudé a Bolivia y medio año  en América Latina.
Empiezo a sentir como la grietita de la distancia se abre cada vez un poco más y hay días que escuece, que me recuerda lo lejos que estoy y me llama la tierra.
Me encuentro en Santa Cruz de la Sierra, haciendo frontera con Brasil. Atrás quedó Cusco y allí quedó también algún pedacito de mí. Aunque no me doy tiempo a echar raíces voy construyendo nostalgias en cada tierra que vivo, despidiendo amigos y sabiendo que probablemente no vuelva a recorrer los callejones, bares y mercados de aquella ciudad.
Volver a empezar en otro país, tratando de tejer frágiles redes para sobrevivir. Intentando volver hogar las extrañas paredes y los colchones con pulgas. Pretendiendo volver míos los rincones ajenos. Incorporando nuevas palabras para hacerme entender. Seguir sorprendiéndose y aprendiendo en cada paso de este camino que no sé a dónde me lleva.
Identidad que se complica, fragmenta y desborda, pues ya no sé si tengo el alma de viajera o soy una especie de migrante intermitente.  Si viajé por elección, si fue una huida o en cierto modo acabaron echándome. Tal vez cualquiera de las tres opciones encierre algo de verdad.
Hay días que reniego de esta vida seminómada que emprendí hace ya ocho años (Suecia, Portugal, Guinea-Bissau, Senegal, Perú, Bolivia…) días que quiero regresar para empezar a construir nido en alguna rama. Después, ese mismo pensamiento me aterra, me asusta la estabilidad y volver a escuchar de nuevo el ruido de las cadenas, regresando a la alienación, precariedad y frustración.
Inconforme siempre, pero consciente de que  tengo la suerte de poder buscarme la vida en otras tierras, sin tener que saltar vallas manchadas de sangre, huyendo del hambre o las balas, poniendo en riesgo mi vida.  Migrante o viajera que no ha tenido que vivir el calvario del racismo y la humillación. Migrante o viajera que siempre tiene la opción de volver, pero que no tiene billete de vuelta.
Viajera que se halla  cuando está más extraviada, sabiendo  que me encuentro con mi más profundo yo, cuando estoy lejos. El perpetuo debate entre ecos y proyecciones,  el síndrome del viajero  eterno me parece que lo llaman…
La necesidad de querer estar constantemente en otro lugar y viajar continuamente con la mente allí,  la ansiedad de sentir que te estás perdiendo cosas. 

La alegría de no arrepentirme de mi hoja de ruta y seguir coleccionando historias.

Cusco-Perú.


martes, 14 de abril de 2015

Gracias Galeano, por tan imborrable huella.


Hoy, todos los nadies nos sentimos un poco más perdidos porque se apagó un fueguito; uno de esos que arden con tanta fuerza que alumbran los rincones más oscuros. Una llama que prendía con tanta dignidad que a su paso era capaz de encender otras muchas mechas.

Galenao, te fuiste, pero siempre permanecerás, la llama de tu fuego ardera eterna. Tú eras de esos fuegos locos de los que hablabas, de los que prenden con tantas ganas que si te acercas a ellos, te enciendes.

Gracias por dejarnos tus sabias palabras que son refugio desde el cuál poder mirar la vida con más ganas, más valor y más alegría.

Gracias por escribir cosas tan bellas y tan justas. Por ponerle corazón, que falta nos hace en este mundo patas arriba. Por estar siempre en la trinchera con tu compromiso y tu literatura. Gracias por ser un militante de la vida.

Contigo he aprendido que en los extravíos nos esperan nuevos hallazgos y que es preciso perderse para volver a encontrarse.

Tú le has dado voz a los sin voz. Has retratado esas venas abiertas de tu América Latina, que aún hoy continúan sangrando. Tranquilo, algún día se cerrarán, porque tú también me enseñaste que creer en la utopía es lo que nos hace avanzar.

Tú, caminando a nuestro lado compañero, desbordando feminismo por tu pluma y tu boca. Siempre en la brecha, vocero de los subalternos, decolonizando la historia y las mentes.

Y aunque hoy, los nadies nos acostemos llenos de infinita tristeza y mañana levantemos un poquito más huérfanos, vacíos de tus nuevas palabras, seguiremos soñando porque de eso si que no nos despojan. Tú nos has enseñado que la realidad no se padece así sin mas, si no que se cambia.

Gracias por dejarnos tan imborrable huella. Que la tierra te sea leve.

viernes, 7 de noviembre de 2014

Cawale, después de tres años...


 “Donde fuiste feliz alguna vez, no debieras volver jamás.  El tiempo habrá hecho sus destrozos y habrá levantado un muro fronterizo contra el que la ilusión chocará estupefacta”.  Pocas veces he sido capaz de hacer caso a esta desbordada prudencia; si alguna vez no volví donde fui feliz, fue por tiempo o  por dinero, los dos grandes irreconciliables.
Cuando te marchas de algún lugar siempre lo haces pensando en que volverás, al menos te reconforta planteártelo de esta manera. Con inseguridad pronuncias un “hasta pronto” que consuela, aunque derramas lágrimas, pues si bien te resistes a reconocértelo así, es probable que esa  despedida sea la definitiva.
Pasan los días, los meses e incluso los años y la nostalgia sigue ahí, el recuerdo se va dulcificando, olvidas las veces que viviendo lejos deseaste volver, olvidas los esfuerzos del principio, olvidas el trabajo costoso de adaptarte a un lugar extraño, lleno de gente extraña, y en tu mente solo va sobreviviendo lo bueno. Esos supervivientes se van haciendo cada vez más fuertes en tu cabeza, incluso comienzas a echar de menos aquellas cosas que aborrecías en su momento. Aprendes a convivir entonces con las “saudades” y siempre imaginas una vuelta….
He fantaseado mil veces con el regreso a Guinea-Bissau, a aquella “terra sabi” donde una vez fui tan feliz y ahora os lo puedo contar:
Abril del 2014, la época seca está azotando con toda su fuerza el suroeste de Senegal, hace mucho calor, aunque dicen que este año está siendo más suave que los anteriores, a mí me parece el puro infierno.  Llevo  seis meses viviendo en Dindefelo, trabajando para el Instituto Jane Goodall en un proyecto de conservación del chimpancé en África Occidental. Han sido seis meses increíbles, he terminado el trabajo que debía realizar y me preparo para viajar a Guinea-Bissau. Otra despedida, otro “hasta luego”, aquí dejo muchas cosas… Pero esta vez, el momento de separación está impregnado también de ilusión, después de tres años vuelvo a Guinea, soy un manojo de nervios. Me despido de parte del equipo, trato de aguantar las lágrimas, me despido de Aisha “mi hermana” rompo a llorar. Monto en el coche, con el macuto gigante, apretadísima, no sé dónde poner mis piernas. Me espera un largo viaje. ¡Hasta siempre Dindefelo!
Si cogéis un mapa, podréis ver que la distancia que separa Dindefelo de Bissora no es tanta. Senegal y Guinea-Bissau son países vecinos…. Pero ¡Aaaah! Viajar por África, nunca, nunca se sabe cuándo llegarás a tu destino. Así que después de casi una semana ¡Por fin! Llegué a casa…
Amanecía en Bula (a tan solo una hora y media de Bissora) por primera vez sentía el frio después de mucho tiempo, ya estaba acompañada por un antiguo amigo. Uri había ido a recogerme la tarde anterior, su familia iba a darme casa y comida en Bissora. Me dice que son los únicos que saben de mi llegada, va a ser una sorpresa, como habíamos acordado por teléfono días antes de cruzar la frontera.
Todo es raro continuo hablando a Uri en francés (idioma que el domina, pues su padre es de origen senegalés), él se ríe, me mira sorprendido y me dice: “¡Paula, te has vuelto senegalesa, vamos a hablar criollo, estas en Guinea!”. Aún no soy consciente… Estoy muy nerviosa, doy saltos, abrazo a Uri, me rio, vuelvo a abrazar a Uri... Quiero llegar ya a Bissora y verlos a todos: Mama Arminda, L.W, Leopold, Kunadi, la gente de ADPP, Bari… y como no… ¡CAWALE!
Podría contaros mil cosas, de hecho ahora que lo escribo y recuerdo me vuelven los nervios, pero me iría por las ramas como siempre. Asique voy a lo concreto a partid de ya.  Quiero contaros como fue la visita a Cawale, a su gente, a su escuela, a nuestra escuela, a vuestra escuela.
He quedado con Idrissa mi vecino, también vienen Neus y Ruben (amigos del Instituto Jane Goodall, que llegaron ayer a Guinea), enfilamos el camino que nos lleva a Cawale, la gente que encontramos por el camino, me reconoce, me miran y me gritan: “¡Has vuelto!, ¡Vuelves a Cawale!”.
Caminamos, charlamos, huele a cajú, los frutos están maduros, en unos días comenzará la campaña. Yo voy absorta en mis pensamientos, miro al suelo, no puedo disimular que muero de miedo. ¿Qué me voy a encontrar? ¿Cómo estará la escuela? ¿Cómo estará la gente?.... Mil dudas, mil preguntas me asaltan durante los 6 km, que separan Bissora de Cawale. De repente tomamos un camino, desconocido para mí, Idrissa me avisa que se trata de un atajo. Es curioso…. Estuvimos casi ocho meses andando y desandando la distancia de Bissora a Cawale y tres años después descubro un nuevo camino.
Antes de lo que esperaba, comencé a ver los primeros techos del pueblo. Creo que voy a explotar, tengo demasiadas emociones y ni siquiera soy capaz de identificarlas, el miedo se mezcla con la alegría.
Saludo a la primera mujer que veo barriendo la casa, temo que no me reconozcan.  Ella enseguida sonríe, me estrecha afablemente la mano, después se la lleva al corazón, me mira señala la escuela, habla en mandinga, no la entiendo, sonrío agacho la cabeza en señal de respeto, me llevo la mano al corazón
Voy acercándome a la explanada de la escuela… Los latidos se aceleran bruscamente.  Y allí esta, menos blanca y azul que cuando nos despedimos, el tiempo claro que ha hecho de las suyas. Se ve más sucia, más vieja… ¡Pero eso que importa!
No me puedo creer que este de nuevo allí, viendo esa escuela donde pusimos todos tanta ilusión, tanto trabajo. Brahima el profesor se me acerca,  ya nos habíamos visto en Bissora y habíamos acordado vernos de nuevo en Cawale, pero vuelve a emocionarse y me abraza fuerte, se ríe nervioso. Miro alrededor, veo como la gente se va acercando, recuerdo todas las caras, absolutamente todas. Con los niños me cuesta más, en tres años cambian tanto y hay tantos nuevos… Saludos, risas, abrazos. Están todos los hombres allí, sentados en el altillo de la escuela. No veo a las mujeres, están en la huerta. Me preguntan por Alejandro, Lucia, Ivana, me mandan saludos para todos. Escucho un ¡Tam tam! Vuelvo a emocinarme más si cabe, es Malang el tamborilero. Está igual, con su mismo traje de festivo blanco impoluto, su sonrisa, sus ojos brillantes y su gorrito de lana lleno de agujeros. Parece que no haya pasado el tiempo. Necesito bailar, necesito sacar por algún lado todas las sensaciones que me invaden. Comienza a levantarse polvo del suelo mientras los niños saltan al ritmo del tamtam, me uno a ellos.
Después de la diversión toca reunirse y hablar, hablar de cómo están las cosas, de dificultades, de logros, de necesidades… Entramos a una de las aulas, nos sentamos, el comité de gestión, el profesor y yo. No sé qué hacer… Brahima, me echa un cable y empieza él. Necesito un resumen de lo que han sido estos tres años,  pues a pesar de que hemos mantenido una conexión telefónica esta ha sido muy precaria, ahora es el momento de evaluar cómo están las cosas. Tal como ellos lo sienten y  como yo lo viví os quiero pasar la información; pues vosotros y vosotras en su momento, no pasasteis indiferentes a las necesidades y sueños educativos de un pueblo y quisisteis colaborar y hoy, después de tres años he de deciros:
Malang, haciendo sonar su tamtam
La escuela sigue funcionando bien, dan dos clases por la mañana, dos por la tarde y una por las noches. ¡Sí por las noches! Nosotros dejamos la instalación para una futura placa solar y esa placa ha llegado. Ahora tienen una de las dos salas con iluminación para dar clases de alfabetización a las personas más adultas de Cawale.
Si la escuela continua funcionando es gracias a la comunidad, a su esfuerzo diario, a su dignidad. Pues la situación política de Guinea, no hace posible un estado fuerte que pague a los profesores. Durante el primer año hubo un profesor público, pagado por el gobierno, pero tras varios golpes de Estado, los funcionarios han dejado de recibir su sueldo y por lo tanto han dejado de ejercer. Brahima, continua al pie del cañón. Sé que está agotado, pues la comunidad muchas veces tampoco tiene dinero para pagarle a él, pero también sé que no va abandonar, es su vida.
Alumnos en clase
La única mala noticia y en la que me hicieron mucho hincapié e insistencia fue el pozo… El pozo que también construimos, al cabo de tres meses se derrumbó pues no tenía suficiente cemento. Ahora esta inutilizable, por lo tanto no han podido hacer la huerta escolar y se tienen que servir de otros pozos más alejados.
Han construido una letrina para los alumnos en la parte de detrás de la escuela, y también han puesto placas de aluminio en las ventanas para evitar que entre agua y se deteriore la construcción con mayor rapidez. Todas las noches se turnan para que alguien del pueblo duerma en la escuela y así evitar un posible robo de la placa solar.
Creo que tengo poco que añadir, después de tres años, Cawale continua en la lucha. Todo un ejemplo de dignidad. Una comunidad que se esfuerza  día a día para que sus hijos puedan acceder a una educación, un pueblo que ha levantado con sus propias manos y sudor una escuela para que sus hijos puedan aprender a leer y a escribir. Mientras tanto, gobiernos, individuos, Ong´s, organismos internacionales, países occidentales… Sigan llamándoles subdesarrollados… Sigan utilizando esos términos despectivos, sigan creyéndose superiores…. Pero he de deciros que nos dan lecciones de vida. Que ante la adversidad de un mal gobierno, se autoorganizan, que ante la precariedad de la pobreza se ayudan y cooperan, que ante la vida luchan. Mientras tanto aquí, sigamos votando a políticos que nos exprimen la alegría y nos recortan la vida. Pero se me olvidaba… Nosotros somos los desarrollados, los civilizados…
Con la gente de Cawale
 


 

lunes, 23 de junio de 2014

viernes, 17 de enero de 2014

Soy una tubab, no lo puedo evitar.

paulatounkara
Reserva natural de Dindefelo. (Senegal) 

3 meses ya!!  Que han pasado extrañamente lentos y rápidos a la vez.  Estoy en el ecuador de mi estancia en Senegal. Ya he vivido la mitad de la experiencia y hoy, si pudiera en un abrir y cerrar  de ojos me transportaría por unos días a España, con un solo día me valdría para recargar pilas y continuar.



Voy empezando a necesitar una ducha. Hablo de una ducha de esas en las que abres un grifo y sientes como  el agua te cae a presión por todo el cuerpo a la temperatura que tú decidas y en la que tienes las manos libres y te puedes ahorrar  hacer equilibrios para que los pies no se te llenen de barro.  Mi espalda y cuello agradecerían muchísimo una cama. Una cama con su somier y su colchón de muelles y una almohada, en lugar de una espuma carcomida, sucia y fina como el papel de fumar sobre  unos bambús sujetos con piedras y un burruño de ropa para la cabeza.  Mis talones piden a gritos piedra pómez y estar remojados durante horas en agua tibia, las plantas de mis pies tienen ya un color negro incrustado y mucho callo.  Me gustaría tirarme en un sofá mullidito o en su defecto poder sentarme en algún lugar con respaldo, en vez de andar todo el día de cuclillas.  Poder leer o escribir por las noches sin tener que forzar la vista a la luz de una vela prendida, que parece muy bucólico y romático pero os aseguro que es una mierda bastante incómoda. Por un día me gustaría entender todo lo que oigo y que me entendieran todo  lo que hablo.  Deseo con todas mis fuerzas abrir una nevera, admirar su interior emocionada y tras unos segundos de embobamiento por la variedad, atracarla, comérmelo todo de una sentada, aunque no sé si mi estómago aguantaría tanta innovación y cantidad. Echar la ropa a la lavadora y no preocuparme de sacar agua del pozo y frotar sin ningún resultado, pues aquí la ropa siempre está sucia.  Hacerme un chequeo médico de pies a cabeza y asegurar que todo está en orden y que no tengo habitantes pequeños con nombres raros viviendo  a costa de mí. Pasar desapercibida, ser una desconocida y no conocer a nadie, no sentirme observada, dejar de ser blanca, volverme transparente. Necesito unas cañas con sus respectivas tapas, aunque  estas fuesen un cutre revuelto de frutos secos, del cual, por supuesto no me comería los panchitos.  Desterrar el cacahuete de mi dieta, aunque fuese solo una tregua de 24horas. Necesito también unos litros con los amigos, en un parque cualquiera, tirada en un césped. Dejar de espantar a las pesadas moscas. Barrer sin tener que doblar mi espalda. Volver a sentir el frio, incluso ese que hace que te duelan los huesos.  Ver un día llover y mojarme.  Dejar de estar empapada en una capa de sudor continuo. Olvidarme del  arroz, quizás no en forma de paella. Dormir hasta no poder más, sin gallos ni mezquitas como despertador obligatorio. Ver un plato y querer comérmelo con los ojos.  Un buen fiestón con su correspondiente mañaneo. Agua y luz con un simple movimiento de muñeca. Un conciertazo de esos en los que te quedas afónica. Rodearme de la familia y los amigos. Dejar de desayunar pan duro  y leche en polvo. Ponerme un pantalón  corto si me da la gana. Un baño, con su wc y su cisterna y su rollo de papel higiénico. Poder moverme por la noche sin depender de una linterna. Dejar de ser vegetariana. Conseguir unos minutos de puro silencio y volver a mí concepto de intimidad.
Aunque esto fuese solo por un día. Un día de lujos, vuelta a la comodidad por 24horas, para luego volver a vivir en la pura naturaleza, en la tierra que todo te lo da y todo te lo quita.
Soy una tubab, no lo puedo evitar y por muy feliz y adaptada que aquí me encuentre tengo mis días de morriña. Pero esto sigue! 3 meses más de pura vida por delante y a exprimirlos!

Sé que irrediablemente a la vuelta  lo que echaré de menos será mi parte africana. BESOOS.

lunes, 23 de septiembre de 2013

El lenguaje de la guerra.

José A. Sánchez Tarifa es doctor en filosofía, criminologo y antropólogo, pero sobre todo es un viajero . El autor narra sus aventuras por el continente africano en su libro " África en el corazón del viajero" Último libro que ha caído en mis manos y que estoy devorando con mucho gusto.Hacía tiempo que un libro no me enganchaba tanto, comencé anoche con él y hoy apenas me quedan un par de capítulos para darle fin.
 Tal vez, el autor comparte la misma pasión que yo por el continente y por ello ha conseguido conectar  a la perfección con mis emociones, especialmente ahora que me queda apenas un mes para volver a tierras africanas.
Uno de los relatos que leí ayer me impresiono mucho y por eso lo quiero compartir aquí.

"-¿Tú de donde eres?
-Sierra Leona, muy bonito pero ahora hay problemas.
-¿Enfrentamientos?
-Sí un gobierno corrupto que dilapida las riquezas del país , sostenido por gobiernos occidentales, a costa de la miseria de millones de personas y de unos asesinos integrados en las Fuerzas de Defensa Civil que hacen todos los trabajos imaginables. Defienden al gobierno y son los que incumplen la ley (...) Es una gentuza de la peor calaña, no se puede tratar con ellos. Nos hemos tenido que defender de estos criminales  y hemos tenido muchos muertos. Mi grupo era especial y estábamos integrados en el Frente Revolucionario Unido. Teníamos confianza en alcanzar la victoria porque había mucho apoyo popular. Al final, el Frente Revolucionario entro en conflictos internos, había demasiados intereses y gente de ideología muy diferente (...) solo nos unía nuestro desprecio al gobierno vigente, ahora el grupo se ha desintegrado y me he quedado en una situación absurda. Sólo sé guerrear, nací en la guerra y es lo único que conozco. Sin grupo, no soy nadie, ya me dirás que futuro me espera. A pesar de las adversidades sobreviviré, estoy acostumbrada a las dificultades y a buscarme la vida.
-Las guerras siempre son malas, hay que evitarlas.
-Eso es fácil decirlo. Los que no habéis vivido una guerra no sabéis lo que sucede en la mente de las personas. Todos los implicados estan dispuestos a matar porque presumen que van a morir. La guerra es un fenómeno social de dimensiones pavorosas. Nunca lo comprenderás. Te aconsejo que te vayas a un lugar en guerra y que stes allí un tiempo. En el fondo es una experiencia muy interesante para conocer bien al ser humano (...) Las guerras son lamentables en un sentido general. Se producen grandes injusticias, pero también grandes justicias. Yo lo único que digo, es que si no has vivido una guerra, tú no sabes quien eres en realidad. Y conocerse a fondo es algo bonito.
-¿Por qué estallan guerras tan violentas en África?
-Es gracioso que eso me lo pregunte un europeo. Respondeme tú por qué  ha habido esas guerras tan descomunales en tu continente; esas sí que han sido terriblemente violentas... con millones de muertos y decenas de países implicados, en enfrentamientos con enemigos exteriores e interiores. Los blancos sois los auténticos especialistas en la crueldad humana. Vuestros inventos para el exterminio del enemigo son diabólicos. Eso nunca hubiera surgido de los africanos; nosotros somos nobles y dóciles por eso se nos ha esclavizado durante siglos. Nuestras guerras son de baja intensidad, continuamente se perdonan vidas (...) A la gente le cuesta trabajo eliminar a un capturado. Nuestras guerras son atípicas, demasiado inocentes. (...) El fin occidental ha sido aniquilar al enemigo por cualquier medio, el europeo no sabe ponerse en el lugar del otro, al enemigo se lo considera infrahumano (...) Algunos dirigentes africanos, incluso asesinos, fueron juzgados públicamente y después le conmutaron la pena de muerte, no tanto por ellos, si no por sus familiares, nos ponemos en lugar de las madres, es algo terrible experimentar cómo muere un hijo. Por eso, preferimos perdonar vidas, si es posible, a veces no se puede impedir la muerte de los enemigos, quien ha vivido una guerra sabe lo que digo (...) En la guerra cualquier acto que se comete tiene un gran sentido. Estamos hablando de una situación extrema. (...) El movimiento diplomático en una guerra africana es impresionante; familias mixtas que piden el cese de enfrentamientos, reuniones continuas de linajes enfrentados proponiendo acuerdos, líderes religiosos que públicamente exponen que se están matando a hermanos de creencias, jefes tribales que intercambian a sus propios hijos para neutralizar a los más radicales de su bando... en las guerras hay continua invitación a la paz, pero parece como una locura colectiva que se adueñara de la mente de las personas. En la guerra lo más cruel es el exterminio, en mi grupo los oficiales asesorados por occidentales, consideraban imprescindible la ejecución de aquellos prisioneros que no pudiéramos mantener porque liberarlos es dar fuerza humana al enemigo. Precisamente, los guerrilleros nos opusimos a esas ejecuciones abusrdas, estando dispuestos incluso a compartir nuestra ración diaria de comida con ellos, con tal de que continuaran vivos. Sabemos que tarde o temprano la guerra acabara y cuando esto suceda no podremos devolverles a las madres sus hijos muertos. Otro sector del grupo propuso que en lugar de matarles, cegaramos a los prisioneros, esto se puede juzgar como crueldad, pero es un acto de estrategia militar que nos dignifica. Se trata de neutralizar fuerza militar tratando de causar el menos daño posible. El grupo también se opuso a esta estrategia, considerándola inhumana, por último consideramos la amputación de las manos, para que los capturados no pudieran volver a coger un arma. Y eso fué lo que hicimos. 
-¿Pero no deja de ser una barbarie, esas personas se quedan sin manos para siempre?
-No puedes venir tú desde tu confortable posición de profesor, a decirme lo que hay que hacer en una guerra, en la que tu propia vida está pendiente de un hilo. (...) ¿Hubiera sido mejor ejecutarlos a todos? Esto era una posibilidad muy fácil de aplicar para nosotros. Estoy muy orgullosa de lo que hizo mi grupo. Era muy humano y siempre se respetó al enemigo como si en un futuro pudiera ser un aliado. Pregúntale a tu madre qué le gustaría más: verte muerto, sin ojos o sin manos. La gente que no ha vivido una guerra resulta estúpida, habla sin saber lo que dice. Nos están muy agradecidos, saben que les hemos salvado la vida. Recuérdalo para siempre; si quieres comprender una guerra, debes primero hablar el lenguaje de la guerra. Si no lo hablas, no te enterarás de nada. Ni comprenderás ni se te comprenderá. Sólo expresarás disparates. (...)
-¿Y qué piensas hacer ahora?
-Tengo varias posibilidades. Me han hablado de la recolección de cacao en Costa de Marfil o en Senegal con la pesca, o si tengo suerte... puede que me acepte algún bando que esté en guerra. A fin de cuentas, es lo mejor que sé hacer, por no decir lo único, y en el ejército no se vive tan mal. Tienes la comida garantizada y el riesgo no es tanto, si sabes actuar con cautela.
- Pareces joven y sin embargo tienes mucha experiencia de la vida.
-No soy tan joven,tengo ya diecisiete años."

"La guerrillera. África en el corazón del viajero. J.A. Sánchez Tarifa."


domingo, 22 de septiembre de 2013

La escala humana


Docu, altamente recomendable: LA ESCALA HUMANA.

Huimos de lo rural a lo urbano y construimos las ciudades, ciudades que ahora nos construyen a nosotrxs. El cemento nos da forma y modifica nuestros modos de vida, nuestras relaciones sociales. El protagonista de nuestras ciudades es el coche, él tiene más espacio para moverse que nosotros lxs peatones. La ciudad esta pensada para él y los pocos lugares para ser usados por nosotros quedan comercializados, las plazas públicas son extensiones de los bares, cuando no de los centros comerciales, no nos queda ni espacio para pararnos en ellas pues las terrazas ocupan los adoquines de estas. Los pocos bancos para sentarse son monoplazas, para que no podamos compartir el espacio callejero con el vecino, para que ni siquiera nos tengamos que rozar. Cada vez vemos menos parques al aire libre, pues los construyen en el interior de las urbanizaciones para que nuestrxs hijxs no tengan que salir a la calle para jugar. Nos estamos encerrando entre paredes de hormigón y estamos tapiando la vida pública y así cada día nos cuesta más compartir con el otro, cada día es más difícil construir comunidad y cada día me cuesta más ser ciudadana de estos monstruos de ladrillo, asfalto, contaminación y consumo.




viernes, 20 de septiembre de 2013

Cami Pipi


Camiseta pintada a mano: PIPI. 12 euritos

-Pau-

Cami frida.


Camiseta pintada a mano: Frida Kahlo 15 euros.

-Pau-

lunes, 16 de septiembre de 2013

Me voy...


Búscate un trabajo serio, deja de viajar a  países raros, es peligroso.  
Para de dar tumbos por el mundo, encuentra tu sitio y estabílizate.   
Niña  haz algo de provecho.
Gana dinero, mejor que no sea en negro. 
Acumula.
Estudia, trabaja, consume, come y calla. 
Engorda, adelgaza.
Adáptate, progresa, sigue estudiando, demuéstramelo con un titulo  y paga  lo que sabes. 
Aprende a conducir y cómprate un coche, gasta gasolina, paga el seguro, el parquímetro y las multas. 
Tal vez deberías pensar en tener algún día una casa, un sitio fijo.  
Asienta la cabeza y asiente con ella.  

Piensa en tu futuro............. 

ME VOY!

Que ya no me acuerdo hace cuanto me crecieron estas alas, pero si me nacieron fueron  para volar. Migro temporalmente a un continente que me enganchó, me voy a conectar con la tierra, con mama naturaleza,  a vivir sin reloj, a vivir, a aprender viviendo.
Yo soy mucho de echar de menos.  Echar de menos olores, sabores, conversaciones, lugares, amigxs, familia, bares, fiestas, risas y confidencias, abrazos y besos, echar de menos también momentos. Pero todo esto me lo llevo. Os llevo a todxs en mi mochila, algunxs ocupáis más que otrxs, pero todxs vais dentro.

 Me voy con la ilusión de hacer algo nuevo y con el miedo de no saber hacerlo.  Me voy cargada de energía para dar todo lo que puedo y dejarme impresionar por todo lo nuevo. Me voy con incertidumbres y con fantasías.  Me voy con un montón de páginas en blanco para escribir. Con desafíos nuevos. 
Viajo para aprender, sembrar y recoger. Viajo también para perderme y luego encontrarme.  Viajo sin billete de vuelta. Esta vez no será el avión quien me haga volver, ahora espero a que me llame otra fuerza. 

A lxs que se preocupen por mí, decirles que estoy segura de que estaré bien, el cuerpo me lo pedía y yo solamente le he escuchado. Hasta pronto! 



Pau

martes, 10 de septiembre de 2013

BULOTNI


Retrato de una de mis hijas de Guinea, con lapices de colores y carbón.

-Pau-

viernes, 8 de marzo de 2013

SOMOS MANADA.


Hoy 8 de marzo no queremos flores, no queremos regalos, tampoco queremos felicitaciones. Queremos nuestros derechos, queremos dinamitar los privilegios concedidos al macho y volar el patriarcado.
Hoy salimos a gritar que estamos hartas de la dominación patriarcal de la que ocurre aquí y de la que ocurre allá. Del varón misógino, del machista de izquierdas y del de derechas. De escuchar gilipoyeces como “hoy el feminismo no tiene sentido” de aguantar insultos, de soportar hasta la saciedad la famosa categoría de “feminazi” solo por defender lo que nos pertenece, nuestra dignidad, nuestros derechos, la igualdad.
Todos los días son días de lucha, pero hoy 8 de marzo salimos para visibilizar nuestras reivindicaciones, para vestir Madrid de violeta y empoderarnos las unas a las otras.
Porque estamos cansadas de que se minimicen nuestras quejas y que nos sigan cerrando la boca. ¡CALLADAS NO ESTÁMOS BONITAS!, vamos a seguir gritando y a organizar nuestra rabia para acabar con las injusticias y las agresiones que sufrimos día tras día.
Porque no queremos vuestros piropos, queremos vuestro respeto, porque no necesitamos vuestra protección necesitamos vuestro apoyo. No queremos ser las victimas queremos ser las empoderadas, las rebeldes, las autónomas. Queremos ser nombradas, no queremos estar a la sombra. No seremos más las esclavas, no seremos más las sumisas, no seremos más las invibisibles.
Autodefensa feminista en contra de las agresiones simbólicas, teóricas, físicas o verbales. Porque nuestros cuerpos no se pegan, no se violan, no se matan… Porque nosotras somos las dueñas y por ello decidimos y porque a pesar de haber sido educadas en el miedo no lo tenemos.
Hoy caminamos juntas y seguimos los pasos de todas las que hace ya tiempo comenzaron este camino, porque ellas también eligieron no tener miedo. Pues somos valientes por mucho que se empeñen en retratarnos como princesas frágiles.
Hartas de los estereotipos de género que nos aprisionan, pues no existe una manera de ser mujer sino tantas maneras como mujeres en el mundo. Porque no somos domesticables, no tenemos por qué ser madres a la fuerza, ni porque ser amas de la casa, ni señoritas de nadie, ni esposas, ni sirvientas, ni dóciles, ni santas…
La lucha será de todas y para todas, hay que destejer tanta maraña de envidias y competencias para hilar con sororidad lazos que nos unan en el proceso de emancipación y de lucha contra la opresión.
HOY ES OCHO DE MARZO, PERO NUESTRO DÍA SON TODOS, PORQUE SIN NOSOTRAS NO SE MUEVE EL MUNDO.



Pau

martes, 22 de enero de 2013

TAMBIÉN ES VIOLENCIA


A medida que voy avanzando en mi trabajo de campo sobre la industria de la estética me voy dando cuenta de lo mucho que apesta este mundo. Un espacio más donde el cuerpo femenino se convierte en objeto sometido, en mercancía exigible.
 La publicidad, las revistas, las pasarelas, los centros estéticos, los maniquís de las tiendas de moda… nos muestran una imagen de una mujer icono. Una mujer  sin redondeces, sin estrías, sin manchas “antiestéticas”, sin un solo pelo, sin un gramo de grasa, sin pliegues, sin piel de naranja… No nos  están mostrando un cuerpo, nos imponen un patrón, una norma. Son  cánones de belleza que funcionan como perfectas herramientas de control social, ya que sí estas fuera de estereotipo marcado no eres bella.   De esta manera comienza el estigma, se inicia la lucha interna por llegar a convertirnos  en ese cuerpo que nos venden.  Así nos sometemos a dietas, a duras sesiones de depilación, a torturas en las máquinas de los gimnasios y un sinfín de locuras más que hemos normalizado y no cuestionamos.

 Algunxs pensarán que estas actividades no están de más, ¿Qué problema hay en cuidarse un poquito? A todxs nos gusta vernos bien  ¿Realmente existe alguna persona capaz de vivir  fuera de estos constreñimientos?, ¿Realmente vivimos esta sarna con gusto?




¿Que ocurre cuando esto se transforma en una carrera por la conquista del cuerpo ideal?, En algún punto de esta carrera, entra la industria médico-estética, las nuevas tecnologías, las operaciones quirúrgicas y así los cuerpos comienzan a convertirse en plastilina. Cuerpos que se pueden modificar a base de bisturí y botox.
Industria que crea mujeres inseguras por tener un culo más ancho de lo establecido, porque su vientre no es liso, porque sus pechos no tienen el tamaño “admirable”, y por un sinfín de características más, que el mercado nos  quiere vender como imperfecciones pero que no son más que realidades.   
Nada peor que lo inalcanzable: comienzan los complejos, las frustraciones, incluso los odios a nuestra propia identidad a nuestro propio cuerpo.
 Esta presión sobre el cuerpo, este control que nos exige ser siempre bellas, esas normas sociales que nos exigen estar bien depiladas, bien maquilladas, bien vestidas, bien peinadas, bien “cuidadas”, delgadas, estilizadas, exuberantes …  
                                  
                                TODO ESTO, MUJER, TAMBIÉN ES VIOLENCIA!

A las gordas que aman su cuerpo y lo exhiben orgullosas, a las valientes que no se depilan, a las que les da igual mostrar sus  piernas marcadas por la celulitis, a las que  estigmatizan como feas pero se adoran como son, a las que alguna vez tuvieron que soportar motes como: ballena, foca, jirafa, palillo, spaghetti, plana… pero que a pesar de todo viven sin complejos. A todas ellas un gigantesco ¡OLÉ! Tenéis mucho que enseñarnos.


Pau

lunes, 1 de octubre de 2012

Desde mi rabia.


Estos días tras las manifestaciones del 27-28 y 29 S, he visto mucha mierda y también mucha esperanza en las calles de Madrid.

La mierda más vergonzosa las imágenes de la brutalidad policial, que han ciruclado a través de pantallas de ordenadores, móviles, algunos canales de televisión y  que han sido portadas de la prensa nacional e internacional.

Lo peor de todo esto, es que aunque el horror haya llegado a las retinas de gran parte de la sociedad, probablemente y no dentro de mucho tiempo, estos hechos acabarán olvidándose. Se borraran de las cabezas de la inmensa mayoría española, porque la barbarie que circula diariamente alrededor de nosotras desgraciadamente acaba aceptándose, al no ser que la sangre nos salpique o nos caiga cerca.

Y entonces... ¿que nos queda?, ¿cuanto más vamos a tener que aguantar?, ¿cuantos palos literales vamos a tener que recibir?, ¿cuanta violencia estructural somos capaces de soportar?, ¿cuanto más nos tienen que apretar la soga al cuello y ajustarnos nuestros cinturones, mientras los suyos siguen bien holgados?

No seré yo la primera en tirar la piedra., sinceramente me falta el valor (aunque no me falten ganas), y ante esos animales disfrazados de robocots me hago muy pequeñita. Tal vez porque aún no me falta el pan, tal vez porque tengo la suerte de poder seguir estudiando, tal vez porque tengo la suerte de tener unos padres que cuidan de mi y que me dan un techo, tal vez porque la capacidad de aguante y adaptación del ser humano es asombrosa... pero tal vez ya me estoy empezando a cansar y acumular demasiado odio y ya se sabe que quien siembra el odio recoge la rabia. Tampoco voy a sentarme ni a formar cordones humanos levantando las manos y gritando "Estas son nuestras armas" pues los poderosos ignoran y se rien de las armas que usamos, el poder se rie de nuestra voz.  No voy a esperar a llevarme un porrazo, no voy a poner  yo la otra mejilla, pero ni mucho menos voy a ser yo quien abuchee a esos pocos compas valientes capaces de enfrentarse a los maderos, a esas que son capaces de contestarles con la medicina que ellos usan, con el jarabe de palo,con un par de cojones, con un par de ovarios, en todo caso los aplaudiré y  las defenderé, no voy a tirar piedras sobre mi propio tejado.


Estábamos dormidos, despertamos pero aún queda rebelarnos y defendernos de las agresiones de estas bestias ¿Por qué la violencia que se ejerce contra el pueblo se legitima y la del pueblo contra el poder se tacha de terrorismo? Estos mercenarios gozan de la más absoluta impunidad, pues son perros de los que también han creído ser nuestros amos.

Hoy como ayer, quien tortura, quien asfixia, quien mata es el mismo, pero se oculta tras la hipocresía de una mascara ensuciada con el nombre de democracia. No nos engañemos y no tengamos miedo de llamar a las cosas por su nombre, vivimos bajo la dictadura del capitalismo salvaje y hoy la guerra es en muchos frentes y en todos los países.

El mundo está patas arriba y sí, soy realista, no tiene solución. Pero la realidad no puede paralizarnos, no vamos a llegar a la perfección, la bola ya se ha hecho muy grande y el sistema no va a caer, pero podemos y debemos mejorarlo. Hoy oponerse y desobedecer es nuestra forma de supervivencia local, regional, nacional y mundial, hoy como ayer la lucha es el único cámino.


Pau

jueves, 26 de julio de 2012

Rapariga II


Un dibujillo más, hecho con acuarelas y lapiceros.

Rapariga


Otro dibujillo que he encontrado ordenando montañas de papel, este algo más reciente.

martes, 24 de julio de 2012

Piece of my heart




Como cada final de curso toca ordenar apuntes, amontonarlos en carpetas y buscarles un sitio en el armario por si alguna vez volvieran a serme útiles, reestructurando folios aparecen cosas como esta, un retrato de Janis Joplin a carboncillo que ya hice hace unos cuantos años. Nunca me convenció y por eso nunca  me decidí a subirlo al blog. No sé ...su medio sonrisa me inquieta, pero viendo que últimamente esto lo tengo tremendamente abandonado pues ahí lo dejo.

lunes, 7 de mayo de 2012

los muchos mundos de los muchos "yos"


   " La idea fija taladra cada minuto, el pensamiento teje y desteje la trama, 
vas y vienes entre el infinito de afuera y tu propio infinito,
eres un hilo de la trama y un latido del minuto, el ojo que taladra y el ojo tejedor,
al entrar en ti mismo no sales del mundo, hay ríos y volcanes en tu cuerpo, planetas y hormigas,
en tu sangre navegan imperios, turbinas, bibliotecas, jardines,
también hay animales, plantas, seres de otros mundos, las galaxias circulan en tus neuronas,
al entrar en ti mismo entras en este mundo y en los otros mundos,
entras en lo que vio el astrónomo en su telescopio, el matemático en sus ecuaciones:el desorden y la simetría, el accidente y las rimas, las duplicaciones y las mutaciones"

OCTAVIO PAZ