lunes, 1 de octubre de 2012

Desde mi rabia.


Estos días tras las manifestaciones del 27-28 y 29 S, he visto mucha mierda y también mucha esperanza en las calles de Madrid.

La mierda más vergonzosa las imágenes de la brutalidad policial, que han ciruclado a través de pantallas de ordenadores, móviles, algunos canales de televisión y  que han sido portadas de la prensa nacional e internacional.

Lo peor de todo esto, es que aunque el horror haya llegado a las retinas de gran parte de la sociedad, probablemente y no dentro de mucho tiempo, estos hechos acabarán olvidándose. Se borraran de las cabezas de la inmensa mayoría española, porque la barbarie que circula diariamente alrededor de nosotras desgraciadamente acaba aceptándose, al no ser que la sangre nos salpique o nos caiga cerca.

Y entonces... ¿que nos queda?, ¿cuanto más vamos a tener que aguantar?, ¿cuantos palos literales vamos a tener que recibir?, ¿cuanta violencia estructural somos capaces de soportar?, ¿cuanto más nos tienen que apretar la soga al cuello y ajustarnos nuestros cinturones, mientras los suyos siguen bien holgados?

No seré yo la primera en tirar la piedra., sinceramente me falta el valor (aunque no me falten ganas), y ante esos animales disfrazados de robocots me hago muy pequeñita. Tal vez porque aún no me falta el pan, tal vez porque tengo la suerte de poder seguir estudiando, tal vez porque tengo la suerte de tener unos padres que cuidan de mi y que me dan un techo, tal vez porque la capacidad de aguante y adaptación del ser humano es asombrosa... pero tal vez ya me estoy empezando a cansar y acumular demasiado odio y ya se sabe que quien siembra el odio recoge la rabia. Tampoco voy a sentarme ni a formar cordones humanos levantando las manos y gritando "Estas son nuestras armas" pues los poderosos ignoran y se rien de las armas que usamos, el poder se rie de nuestra voz.  No voy a esperar a llevarme un porrazo, no voy a poner  yo la otra mejilla, pero ni mucho menos voy a ser yo quien abuchee a esos pocos compas valientes capaces de enfrentarse a los maderos, a esas que son capaces de contestarles con la medicina que ellos usan, con el jarabe de palo,con un par de cojones, con un par de ovarios, en todo caso los aplaudiré y  las defenderé, no voy a tirar piedras sobre mi propio tejado.


Estábamos dormidos, despertamos pero aún queda rebelarnos y defendernos de las agresiones de estas bestias ¿Por qué la violencia que se ejerce contra el pueblo se legitima y la del pueblo contra el poder se tacha de terrorismo? Estos mercenarios gozan de la más absoluta impunidad, pues son perros de los que también han creído ser nuestros amos.

Hoy como ayer, quien tortura, quien asfixia, quien mata es el mismo, pero se oculta tras la hipocresía de una mascara ensuciada con el nombre de democracia. No nos engañemos y no tengamos miedo de llamar a las cosas por su nombre, vivimos bajo la dictadura del capitalismo salvaje y hoy la guerra es en muchos frentes y en todos los países.

El mundo está patas arriba y sí, soy realista, no tiene solución. Pero la realidad no puede paralizarnos, no vamos a llegar a la perfección, la bola ya se ha hecho muy grande y el sistema no va a caer, pero podemos y debemos mejorarlo. Hoy oponerse y desobedecer es nuestra forma de supervivencia local, regional, nacional y mundial, hoy como ayer la lucha es el único cámino.


Pau

jueves, 26 de julio de 2012

Rapariga II


Un dibujillo más, hecho con acuarelas y lapiceros.

Rapariga


Otro dibujillo que he encontrado ordenando montañas de papel, este algo más reciente.

martes, 24 de julio de 2012

Piece of my heart




Como cada final de curso toca ordenar apuntes, amontonarlos en carpetas y buscarles un sitio en el armario por si alguna vez volvieran a serme útiles, reestructurando folios aparecen cosas como esta, un retrato de Janis Joplin a carboncillo que ya hice hace unos cuantos años. Nunca me convenció y por eso nunca  me decidí a subirlo al blog. No sé ...su medio sonrisa me inquieta, pero viendo que últimamente esto lo tengo tremendamente abandonado pues ahí lo dejo.

lunes, 7 de mayo de 2012

los muchos mundos de los muchos "yos"


   " La idea fija taladra cada minuto, el pensamiento teje y desteje la trama, 
vas y vienes entre el infinito de afuera y tu propio infinito,
eres un hilo de la trama y un latido del minuto, el ojo que taladra y el ojo tejedor,
al entrar en ti mismo no sales del mundo, hay ríos y volcanes en tu cuerpo, planetas y hormigas,
en tu sangre navegan imperios, turbinas, bibliotecas, jardines,
también hay animales, plantas, seres de otros mundos, las galaxias circulan en tus neuronas,
al entrar en ti mismo entras en este mundo y en los otros mundos,
entras en lo que vio el astrónomo en su telescopio, el matemático en sus ecuaciones:el desorden y la simetría, el accidente y las rimas, las duplicaciones y las mutaciones"

OCTAVIO PAZ

jueves, 12 de abril de 2012

Porque siempre habrá contraescuelas en este mundo al revés

Caminar es un peligro y respirar es una hazaña en las grandes ciudades del mundo al revés. Quien no está preso de la necesidad, está preso del miedo: unos no duermen por la ansiedad de tener las cosas que no tienen, y otros no duermen por el pánico de perder las cosas que tienen. El mundo al revés nos entrena para ver al prójimo como una amenaza y no como una promesa, nos reduce a la soledad y nos consuela con drogas químicas y con amigos cibernéticos. Estamos condenados a morirnos de hambre, a morirnos de miedo o a morirnos de aburrimiento, si es que alguna bala perdida no nos abrevia la existencia.
¿Será esta libertad, la libertad de elegir entre esas desdichas amenazadas, nuestra única libertad posible? El mundo al revés nos enseña a padecer la realidad en lugar de cambiarla, a olvidar el pasado en lugar de escucharlo y a aceptar el futuro en lugar de imaginarlo: así practica el crimen, y así lo recomienda. En su escuela, escuela del crimen, son obligatorias las clases de impotencia, amnesia y resignación. Pero está visto que no hay desgracia sin gracia, ni cara que no tenga su contracara, ni desaliento que no busque su aliento. Ni tampoco hay escuela que no encuentre su contraescuela.


Eduardo Galeano

miércoles, 21 de marzo de 2012

DIGNA RABIA!


Camiseta pintada a mano: EZLN 15 euros (vendida)
-Pau-


"Buenas noches. Mi nombre es Marcos, Subcomandante Insurgente Marcos.
Para quienes conocen al zapatismo tal vez no sea necesario explicar qué hago aquí, en un acto de mujeres y para mujeres.
Claro que no son mujeres así nomás, sino mujeres que han decidido alzar la voz para protestar por las agresiones que, por parte de la policía, sufrieron y sufren otras mujeres a partir de los días 3 y 4 de mayo de 2006, en San Salvador Atenco, en el Estado de México, en la República Mexicana.
Son, en uno y otro lado, mujeres sin miedo.
Mi nombre es Subcomandante Insurgente Marcos y soy, entre otras cosas, el vocero del EZLN, una organización mayoritariamente indígena que lucha por la democracia, la libertad y la justicia para nuestro país que se llama México.
Como vocero del EZLN, por mi voz toman voz los otros y otras que nos forman, que nos dan rostro, palabra, corazón.
Una voz colectiva pues.
En esa voz colectiva está la voz de las mujeres zapatistas.
Y con nuestras voces y oídos, están también nuestras miradas, nuestras luces y sombras zapatistas.
Me llamo Marcos y entre los múltiples defectos individuales que cargo, a veces con cinismo y desparpajo, está el de ser hombre, macho, varón.
Como tal, debo cargar, y no pocas veces enarbolar, una serie de prototipos, lugares comunes, evidencias.
No sólo en lo que a mí y a mi sexo o género respecta, también y sobre todo a lo que se refiere a la mujer, al género femenino.
A los defectos que me definen individualmente, alguien agregaría el que como zapatistas tenemos, a saber, el de no perder todavía la capacidad de asombrarnos, de maravillarnos.
Como zapatistas a veces nos asomamos a otras voces que sabemos ajenas, extrañas, y sin embargo, semejantes y propias.
Voces que asombran y maravillan nuestro oído con su luz”¦ y con su sombra.
Voces, por ejemplo, de mujeres.
Desde el colectivo que nos da rostro y nombre, paso y camino, nos esforzamos por elegir a dónde dirigir el oído y el corazón.
Así que ahora elegimos oír la voz de las mujeres que no tienen miedo.
¿Se puede escuchar una luz? Y si así fuera, ¿se puede escuchar una sombra?
¿Y quién más elige, como nosotras hoy, poner el oído, y con él el pensamiento y el corazón, para escuchar esas voces?
Elegimos. Elegimos estar aquí, escuchar y hacernos eco de una injusticia cometida en contra de mujeres.
Elegimos no tener miedo para escuchar a quienes no tuvieron miedo para hablar.
Y no sólo. Esos malos gobiernos con sus acciones pretendían cosechar miedo, y ahora resulta que no, que están cosechando indignación y rabia.
Por los testimonios de esas detenidas sin miedo que son nuestras compañeras, sabemos que fueron agredidas como mujeres, violentadas en su cuerpo de mujer.
Y, por lo que sabemos también de su palabra, esa violencia sobre su cuerpo les provocó placer a los policías.
Seguramente para el gobierno, ellas planearon tener cuerpo de mujer y, con perversidad extrema, planearon que ése su cuerpo fuera el botín para las “fuerzas de la legalidad”.
El señor Fox, gobernante federal del “cambio” y del “Estado de Derecho”, hace unos meses nos aclaró que las mujeres son “lavadoras de dos patas” (a confesión de partes, relevo de pagos en abonos y pase usted al departamento de atención al cliente).
Y es que para allá arriba, estas máquinas de placer y de trabajo que son los cuerpos de las mujeres, incluyen las instrucciones de ensamblaje que el sistema dominante les asigna.
Si un ser humano nace mujer, a lo largo de su vida debe recorrer un camino que ha sido construido especialmente para ella.
Ser niña. Ser adolescente. Ser mujer joven. Ser adulta. Ser madura. Ser anciana.
Y no sólo desde la menarca hasta la menopausia. El capitalismo ha descubierto que en la infancia y la ancianidad también se obtienen objetos de trabajo y placer, y para la apropiación y administración de esos objetos tenemos “Gobers Preciosos” y empresarios pedófilos en todas partes.
La mujer, dicen allá arriba, debe caminar por la vida implorando perdón y pidiendo permiso por y para ser mujer.
Y andar un camino lleno de alambre de púas.
Un camino por el que hay que transitar arrastrándose, con la cabeza y el corazón pegados al suelo.
Y aún así, a pesar de seguir las instrucciones de ensamblaje, ir recolectando arañazos, heridas, cicatrices, golpes, amputaciones, muerte.
Y buscar a la responsable de esos dolores en una misma, porque en el delito de ser mujeres viene incluida la condena.
En las instrucciones de ensamblaje de la mercancía “Mujer” se explica que el modelo debe tener siempre la cabeza gacha; que su posición más productiva es de rodillas; que el cerebro es prescindible y, no pocas veces, su inclusión es contraproducente; que su corazón deber alimentarse con frivolidades; que su ánimo debe sostenerse en la competencia contra su mismo género para atraer al comprador, ese cliente siempre insatisfecho que es el varón; que su ignorancia debe alimentarse para garantizar un mejor funcionamiento; que el producto tiene la capacidad de automantenimiento y mejora (y para eso hay una amplia gama de productos, además de salones y talleres de hojalatería y pintura); que no sólo debe aprender a reducir su vocabulario al “sí” y el “no”, sino, sobre todo, debe aprender cuándo debe decir estas palabras.
Y de que, si por algún defecto de fabricación involuntario o premeditado, alguna levanta la mirada, entonces la implacable guadaña del Poder le cercena el lugar del pensamiento, y la condena a sólo andar como si ser mujer fuera algo por lo que hay que pedir disculpas, y para lo que hay que pedir permiso.
Para cumplir con esta garantía hay gobiernos que suplen su falta de cerebro con las armas y los sexos de sus policías; y, además, estos mismos gobiernos tienen manicomios, cárceles y cementerios para las mujeres “descompuestas” irremediablemente.
Una bala, un tolete, un pene, una reja, un juez, un gobierno, en fin, un sistema le pone, a la mujer que no pide disculpas ni permiso, un letrero que reza “Fuera de Servicio. Producto No Reciclable”.
En la casa, el campo, la calle, la escuela, el trabajo, el transporte, la cultura, el arte, la diversión, la ciencia, el gobierno; las 24 horas del día y los 365 días del año; desde que nacen hasta que mueren, las mujeres enfrentan este proceso de ensamblaje.
Pero hay mujeres que lo enfrentan con rebeldía.
Mujeres que en lugar de pedir permiso, imponen su propia existencia.
Mujeres que en lugar de implorar perdón, exigen justicia.
Porque las instrucciones de ensamblaje dicen que la mujer debe ser sumisa y andar de rodillas y sin embargo, algunas mujeres hacen la travesura de caminar erguidas. Hay mujeres que rompen las instrucciones de ensamblado y se ponen de pie. Hay mujeres sin miedo.
Mi nombre es Marcos, tengo el defecto individual de ser hombre, macho, varón; y la virtud colectiva de ser los que somos, las que somos zapatistas.
Como tal, como tales, confieso que me asombra y maravilla ver a una mujer levantarse y ver saltar, rotas en pedazos, las instrucciones de su ensamblaje.
Es tan hermosa una mujer de pie, que da escalofríos el sólo mirarla.
Salud a estas mujeres, a nuestras compañeras presas y a las que aquí se congregan.
Salud a su no tener miedo.
Salud a la valentía que nos contagian, a la convicción que nos transmiten de que si no hacemos nada para cambiar este sistema somos cómplices de él.
Desde la Otra Ciudad de México."